Un año

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Durante este ciclo, la función educativa del centro debe contemplarse como complementaria de la que ejerce la familia y, en algunos casos, como compensadora de las limitaciones en estimulación que pudieran darse en algunas de ellas. La estrecha relación entre el centro y la familia resulta del todo necesaria para asegurar que los esfuerzos que en ambos se realizan constituyan estímulos promotores del desarrollo infantil. Esta relación basada en contactos e intercambios diarios permite a unos y aotros, padres y educadores, conocer y apreciar los estados del niño, su forma de ser y de actuar en cada contexto, y de ese modo facilitar la intervención educativa.

Hacia el año, el niño y la niña comienzan el período sensorio motriz que consiste en querer conquistar el mundo que le rodea a través de la propia acción. Según Piaget, la inteligencia hasta los dos años se va construyendo progresivamente a lo largo de seis estadios, siendo el quinto y el sexto los que corresponden con este nivel, caracterizado por:

  • La permanencia del objeto: busca un objeto que le retiramos después de habérselo mostrado.
  • La experimentación activa explora la realidad y observa los resultados de sus experiencias.
  • La representación: el niño es capaz de representar mentalmente los movimientos sin necesidad de ejecutarlos.

Objetivos del programa

Para el programa de este nivel, se propone un trabajo con los niños divertido, cómodo e interesante, para lograr el máximo rendimiento de sus potencialidades y que sean felices, se presenta el programa, con un enfoque pluralista de la capacidad mental basada en la teoría de "Las Inteligencias Múltiples".

  • Conocer progresivamente el propio cuerpo e identificar algunos segmentos.
  • Estimular los sentidos corporales: oler, ver y obsevar, escuchar, tocar, gustar.
  • Expresar emociones y necesidades básicas, con la ayuda del adulto y segń sus posibilidades.
  • Controlar progresivamente, con mayor precisión, gestos y movimientos relativos a su edad.
  • Participar progresivamente en juegos con la ayuda del adulto.
  • Orientarse progresivamente en los espacios cotidianos.
  • Adquirir progresiva autonomía en actividades habituales y tareas sencillas.
  • Adquirir y aplicar progresivamente hábitos elementaes de orden, atención e iniciativa.
  • Observar y explorar activamente los objetos de su entorno, percibiendo atributos y cualidades.
  • Iniciarse en las habilidades lógico-matetáticas, observando y manipulando objetos.
  • Observar y explorar de forma activa su entorno inmediato, mostrando interés por su conocimiento.
  • Observar animales y plantas de su entorno inmediato, colaborando en su cuidado.
  • Disfrutar de las actividades al aire libre.
  • Adaptarse progresivamente a la vida de la escuela y al grupo.
  • Utilizar el lenguaje gestual y progresivamente el hablado, como instrumento de comunicación y disfrute.
  • Comprender, progresivamente, las intenciones y mensajes de otros niños y adultos.
  • Disfrutar oyendo, recreando y comprendiendo, progresivamente, algunos textos litrarios.
  • Realizar garabatos, con precisión progresiva. Disfrutar con las actividdes plásticas.
  • Vivenciar los colores primarios: rojo, azul y amarillo.
  • Explorar las posibilidades sonoras, disfrutar de la escucha de canciones y moverse al ritmo de la música.

Es de suma importancia el diálogo con las familias, ya que la educación de los niños es competencia de padres y docentes.